Hemos pasado de serlo todo a no ser nada. De ser casi inseparables a simplemente mirarnos a distancia. Hemos pasado de decirnos y recordarnos cien veces al día que nos queríamos a decirlo una vez en voz muy baja, o simplemente a no decirlo. Hemos pasado de ser cómplices de todo a ser desconocidos.
He pasado de tener fuerzas a reírme de ellas, de estar pensando continuamente en ti a pensar en muchas otras cosas que antes no hacia. He pasado de mirarte cada vez que te veía a no aguantar ni diez segundos mirándote fijamente a los ojos; de pensar que en un tiempo volvería a ser feliz por ti a hacer planes de futuro sin pensar en tu nombre. He pasado de querer todo a no hacer nada, y de pensar en un amor a tener una amistad. He pasado de escribir cada día sobre él en mi diario a borrar todas aquellas páginas llenas de historias, locuras y cosas imposibles. He pasado de ser una tonta casi enamorada a ser pasado.
Pero después de todo, creo que sin que te des cuenta, aparece alguien que hace que todo vuelva a tener sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario